CIENCIA COTIDIANA: un poco de luz sobre los fósforos

LOS FÓSFOROS DE SEGURIDAD

INGENIERÍA QUÍMICA EN LA COCINA DE CASA

Los usamos todos los días, de manera casi mecánica, sin prestar demasiada atención a que este adminículo encierra mucha e interesante química y es una obrita de ingeniería. Comencemos por su forma de uso: SIEMPRE debe encenderse raspando el fósforo en sentido opuesto al del cuerpo, y en forma inclinada, de arriba hacia abajo. La razón es obvia: el salto de alguna chispa o la rotura de la cabeza debe terminar en el piso y no en sobre cuerpo propio o de otra persona o animal.

En la web hay muy buenas páginas explicando la historia de este dispositivo y las variedades que se utilizan actualmente, incluyendo los fósforos de madera que son tan comunes en nuestras casas. Repasemos, entonces, la ingeniería y la química de un fósforo de seguridad, que no están tan detalladas en la red.

Parte esencial es la denominada raspa, una tira que puede tener diversos colores, y que se encuentra en la parte externa de la caja. Está formada principalmente por vidrio finamente molido y una pequeña cantidad de fósforo rojo, mezclados con un material adhesivo para formar la superficie de fricción sobre la que se deslizará el fósforo para encenderlo.

El fósforo propiamente dicho contiene una pequeña cantidad de un oxidante (comburente, clorato de potasio) y un reductor (combustible, generalmente azufre o trisulfuro de antimonio). Estos, con algún material de carga (tierras diatomeas u otro), un colorante y goma, constituyen la cabeza del fósforo. Esta cabeza está adherida a un palillo, generalmente de madera blanda, como la de álamo, el que encierra un gran secreto: está embebido en parafina y en fosfato diácido de amonio: en ambos reside la clave del buen funcionamiento del fósforo después de que fue encendido.

La química del fósforo tiene varias etapas:

1) Al frotar la cabeza del fósforo sobre la raspa, pequeñas cantidades de fósforo rojo pasan a su cabeza transformado en fósforo blanco, el que inflama espontáneamente en contacto con el (dioxígeno del) aire.

2) Esto inicia la reacción entre el oxidante y el reductor, formándose una llama y desprendimiento de dióxido de azufre, que confiere el olor característico al fósforo recién encendido encendido y, muy especialmente, cuando se apaga.

3) La llama se "traslada" hacia abajo, alimentándose de la parafina que actúa como combustible (además de la madera).

4) El fosfato actúa como moderador de la combustión, de modo que esta ocurra con rapidez constante, no sea demasiado rápida, la madera no se quiebre y no se formen brasas. En este aspecto, la presencia de fosfato hace que se forme una capa protectora que impide que demasiado oxígeno llegue a la superficie del fósforo, lo que hace que la madera se carbonice sin oxidarse completamente a dióxido de carbono y agua. Muy probablemente la capa protectora esté formada por pirofosfato de calcio u otros iones metálicos presentes en la madera:

                                  2 (NH4)H2PO4 + 2 CaCO3 → Ca2P2O7 + 2 CO2 + 2 NH3 + 3 H2O

Todos los productos de la reacción son gaseosos, con excepción del pirofosfato; la reacción entre el fosfato y el carbonato de calcio constituye una típica reacción ácido base de sales fundidas de Lux y Flood (de las que hablaremos en otra oportunidad).

Hemos desarrollado una experiencia sencilla que incluiremos en otro articulito. Consiste en observar y filmar en cámara lenta la combustión de un fósforo y, por otro lado, en medir la rapidez con que quema el cuerpo de madera. Este experimento puede realizarse de manera segura en casa o en un aula,  y es un buen entrenamiento para adquirir destreza experimental y realizar mediciones sencillas.

Empleamos esta actividad durante 2020 y 2021, para que los estudiantes de primer año de la universidad realizaran experimentos sencillos, con ayuda de algún familiar. Sin embargo, sin ninguna duda, podría realizarse en un curso de Ciencia en la enseñanza media o, incluso, en el último año de la primaria.

Para quienes hayan realizado cursos universitarios básicos de Química General y de Química Inorgánica, proponemos las siguientes preguntas vinculadas con lo desarrollado hasta aquí:

a) ¿Qué tipo de transformación es la que ocurre entre el fósforo rojo y el fósforo blanco?

b) ¿Cuál es la estructura de cada una de las sustancias anteriores y por qué el fósforo blanco es más reactivo que el fósoforo rojo?

c) Escribir la ecuación química para la reacción que explica la inflamación del fósforo blanco al aire.

d) Escribir las ecuaciones químicas para la reacción del clorato de potasio con azufre y con trióxido de antimonio.

Quienes lo deseen pueden enviar sus respuestas a quimicaconceptuallibro@gmail.com (en una próxima entrada publicaremos las respuestas).

En la Argentina la fábrica de fósforos más importante se instaló en 1877 en el barrio de Barracas. Actualmente en la localidad de José León Suárez, fabrica las dos marcas más conocidas.

Los fósforos de seguridad reemplazaron en los hogares a los fósforos de fricción, capaces de encender sobre cualquier superficie áspera. Estos, aún muy comunes en los EE.UU. de N.A., fueron sustituidos para evitar accidentes, ya que tenían al fósforo (principalmente como trisulfuro de tetrafósforo) en su cabeza. No se comenta demasiado que el cuerpo de papel encerado era comúnmente mordido por los niños pequeños, con el consiguiente riesgo de intoxicación por fósforo. 

Lo más importante de todo es que hay mucha -muchísima- química en la vida de todos los días. Por cierto, no todo es Química, pero con nociones básicas de Física y Biología, se podría entender de manera simple (repitiendo a un maestro) "el mundo que nos rodea por dentro y por fuera de nuestra piel".

Héctor J. Fasoli

Licencia de Creative Commons
Este obra, incluyendo la imagen, está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional registrada por Héctor J. Fasoli


 



Comentarios