LA UBA: 200 AÑOS Y MÁS QUE DOS SIGLOS

 En un continente donde las primeras universidades van camino al medio milenio y  la primera universidad argentina pasó los 400 años, dos siglos parecen pocos. Pero la UBA, como instituto de educación superior, tuvo una gestación más lenta que la de todas las anteriores, producto también de un virreinato muy posterior (1776) a los otros del continente (Nueva España, México: 1535; Perú: 1542; Nueva Granada: 1717).

Ya en 1771, Juan José Vértiz, gobernador de Buenos Aires por el Virreinato del Perú, tenía la intención de fundar una universidad en la ciudad. El proyecto quedó trunco por diversos motivos (principalmente burocráticos).  Las urgencias económicas de la creación del Virreinato del Río de la Plata, en 1776,  alcanzan para la creación del Protomedicato (1780), el Colegio de San Carlos (1783) y la Escuela de Náutica (1796), esta última, nacida de la genial prospectiva de Manuel Belgrano.


Las invasiones inglesas, la Revolución de Mayo, las guerras de la Independencia y otras cuestiones intestinas demoraron el proyecto hasta que la declaración de Tucumán de 1816 genera en el ambiente la necesidad de contar con personas preparadas para que gobiernen la flamante nación. Es allí cuando vuelve a aparecer la figura de Antonio Sáenz,  presbítero y doctor por la Universidad de Chuquisaca, interesado desde hacía años en dotar a la educación superior de los enfoques modernos en las ciencias exactas y naturales, separándolas de preconceptos de la enseñanza religiosa (estábamos en los prolegómenos argentinos de la falsa disyuntiva entre ciencia y fe).

El tema es que esa inspiración del gobernador Vértiz de 1771, se convierte en universidad casi cincuenta años después, bajo la gobernación de la provincia de Buenos Aires de Martín Rodríguez y el impulso político de su ministro de gobierno, Bernardino Rivadavia. El Dr. Pbro. Sáenz fue designado el primer rector y la inauguración de la UBA se realizó con una misa en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, el día 12 de agosto de 1821, festividad de Santa Clara, segunda patrona de Buenos Aires.

Un conjunto de institutos individuales dan lugar el año siguiente a la Facultad de Medicina. Allí, a partir de 1823, el Dr. Manuel Moreno dicta el primer curso de Química de la entonces flamante y ahora querida Universidad de Buenos Aires.

Héctor J. Fasoli




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